Por: Dr. Rafael Martínez, Médico neurocirujano.

¿Cuál es la parte del cerebro que controla el amor y qué sucede cuando nos enamoramos? , a esta pregunta se le ha tratado de dar respuesta a través de los avances y estudios de la neurociencia, algunos de los cuales hablaremos más adelante, pero antes  de ver en detalle sobre  fisiología de los cambios que existe en el enamoramiento debemos diferenciar el significado de amor eros y amor verdadero (ágape).

Desde el punto de vista de las neurociencias el amor eros es explicado y estudiado como una serie de impulsos que producen placer, conocido como apetito sexual. Este es un amor egoísta, que busca el bienestar propio, y hace concesiones hacia el prójimo  en donde se decide amar en tanto que se es amado. En otras palabras  “se cuida a la pareja porque ella nos proporciona algunas ventajas, cuidamos el árbol porque nos da frutos”. Este amor es el que sí podemos observar a través de sofisticados estudios de cerebro como lo es la resonancia magnética funcional.

Pero cuando queremos ver qué es el amor ágape, el amor que no pide nada cambio, que puede sacrificar todo e inclusive la vida solo para que la otra persona alcance su bienestar y felicidad,  el amor a la humanidad, el mantener una compasión por los demás, el entender el sufrimiento de los otros y tratar de ayudarlos, este tipo de amor está muy lejos de poder entenderlo solo por la activación de algunos núcleos cerebrales. Este amor que no tiene magnitud, pues no existe aquello de amar poco o amar mucho, ese amor que no tiene tiempo, pues siempre está en el presente. Ese tipo de amor dista mucho de poderlo fotografiar en una imagen cerebral.

Por eso en este artículo  solo explicaré sobre el proceso químico del enamoramiento, en tanto que abordar el amor verdadero, es una tarea que la ciencia no puede dar respuesta en plenitud.

Para entender el proceso del enamoramiento, debemos considerar que hay muchas diferencias entre el cerebro del hombre y el de la mujer y esto hace que las reacciones sean distintas. Una de ellas es una parte situada en las profundidades del cerebro llamada amígdala, área que regula las emociones, la sexualidad y la agresividad y en el caso de los hombres es de mayor tamaño en relación a las mujeres.

Luego está el cuerpo calloso que es un tejido que conecta las dos partes del cerebro llamadas hemisferios y el cual es mayor en la mujer, y esto le permite que pueda manejar mejor el tráfico de información y las capacita para realizar dos o más funciones a la vez.

Con respecto a los sentidos, las mujeres oyen mejor los sonidos más débiles, ven mejor algunos colores que el hombre, asimismo el olfato y gusto están mejor desarrollados en la mujer que en el hombre.

Al igual ocurre en las emociones. Por ejemplo, existe una sustancia conocida como serotonina (un neurotransmisor) que al verse disminuido en el hombre se manifiesta con incremento en la agresividad, mientras que en la mujer se manifiesta como depresión. Entonces al enamorarse también habrán diferencias, para empezar los hombres se enamoran por los ojos, mientras que las mujeres por el oído. Aunque esto no es una regla.

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